El golpe más grande de mi vida lo recibí hace unos días.
Fue el momento más duro y el golpe más agresivo que me ha dado la vida. Eso de llegar a plantearte que mal has hecho tú para merecer eso.
Lloré, odié, maldije, grité de dolor. Lo he hecho en otras tantas ocasiones pero no con esa intensidad. Mi cuerpo no respondió durante más de una hora, mi mente se colapsó, no podía mover una mínima parte de mi cuerpo.
Estaba rodeada de gente que quería pero no fue suficiente. Mi dolor era tan intenso que pensé que me moría. En esos momentos apretaba la mano de alguien que lleva mi sangre con tanta intensidad que le transmití tanto dolor a su rostro que se me volcó el corazón.
No entendéis mi dolor, es difícil de explicar. No es amor, ni muerte. Es algo desconcertante, tan irracional que no creo que pudiese caber en ninguna cabeza. Es una experiencia que no acabó ahí, es más, tiene que ver con el pasado y perseguirá todo mi futuro.
Sigo sin entender porque se ensaña conmigo la vida. ¿Qué coño he hecho yo? Yo nunca quise hacerle daño a nadie, si lo hice fue sin querer, un acto involuntario, como cuando late el corazón. ¿Quién es capaz de hacerle callar, de pararlo a él?
Esa sensación de angustia, ese tormento, desconsuelo, intranquilidad, malestar... Eso, yo creo, no se quita ni en otra vida.
Soy fuerte, resisto al amor, me resistí a ti. Pero no pude con esa batalla. Perdí ese día la fuerza, las ganas y creo que la vida.
¿Quién me lo iba a decir a mi? Yo qué tan fuerte me creía, que tan valiente era para todo. Tampoco me considero cobarde. Estoy aquí.
Me he armado de valor para escribir esto, de publicar el momento que he vivido con mayor intensidad y dolor de mi vida. Es complejo pero lleno de verdad, aunque parezca incierto.
"Tengo que ser valiente, salir adelante con esto y con lo que me venga" llevo diciéndome eso por tercer día consecutivo. Es más difícil intentarlo que decirlo.
No puedo rendirme ahora, tengo que salir como sea. Es como cuando ves a tus enemigos esperando a que tu caigas pero dices "no les daré ese placer".
Desde qué la conocí solo escribía sobre el amor (ella), no le daba el capricho a los problemas de escribir sobre ellos. Quizá esta sea la última vez que hablé sobre ellos o sobre este momento "detestable" de mi vida. Prefiero amar, seguir con ella de la mano. Enfrentarme a mis miedos, luchar contra este problema o todos los que queden por llegar. Siempre lo he hecho.
Te ganaré la partida, vida.
Ésto me recuerda a una frase que dice: la vida es una partida y hay que vivirla con las reglas del juego, o algo así. Pareces una persona muy fuerte, pero a veces hasta el más valiente tiene miedo, ¿no? Me gusta mucho leerte:)
ResponderEliminarPor supuesto. Siempre hay que ganarle la partida a la vida. Si todos tenemos miedo en determinados momentos, pero se superan. A mi también :) espero tu próxima publicación.
ResponderEliminar