miércoles, 17 de junio de 2015

Arañazos


Siempre que escribo sobre mí misma,
termino sacando a la luz todos mis complejos
y hablando de todas tus virtudes.
De lo bonitas que son cada una de tus pecas
y termino con lo que siempre empiezo,
contando cada uno de los arañazos
que lleva tu espalda.

Pero últimamente sin ti,
tengo las uñas un poco más cortas,
serán los nervios
o las prisas
por no llegar tarde,
por no hacerte esperar
aunque dudo que esperes algo de mí.

Yo aguardo el momento
para volver a bailar
esa maldita canción
que siempre escucho
antes de quedarme dormida
en esa cama un poco vacía.

Pero toda paciencia tiene un límite.
Mis manos siempre me preguntan
que espero
y yo nunca se que contestar.


viernes, 5 de junio de 2015

No te puedo dejar volver


Han vuelto y lo han hecho contigo.
Tu recuerdo, tu olor, tu pelo, tu boca,
tu sonrisa, mis lagrimas.
No hacía falta que tus manos me tocasen,
la distancia nunca ha existido.

Fuiste tú quien me enseñó
que estaba bien tocar
pero no era nada comparado
con poder sentir.

Que sí.
Que has vuelto.

Te han tenido otros cuerpos
y a mí me han tenido tantas manos…
Has mirado a otras a los ojos,
yo sigo sin poder mirar a nadie.

No puedes volver de repente,
no puedes hacerme recordar
lo bonito que fue
ni hacerme pensar
lo bonito que puede ser.

Que no.
Que no te dejo volver.

Soy débil
desde que te conocí,
aunque siempre me mostré fuerte.

Soy un desastre
desde que tú no ordenas mi vida,
aunque he aprendido a vivir con mi desorden.

Mi cabeza siempre me cuestiona.
Dice que no,
que no soy capaz de olvidarte,
que vaya por el camino fácil.

Pero no.
No me gusta correr,
no me gusta equivocarme.



“Si amas algo, déjalo libre,
si regresa es tuyo,
sí no, nunca lo fue".