Han vuelto y lo han hecho contigo.
Tu recuerdo,
tu olor, tu pelo, tu boca,
tu sonrisa,
mis lagrimas.
No hacía
falta que tus manos me tocasen,
la distancia
nunca ha existido.
Fuiste tú
quien me enseñó
que estaba
bien tocar
pero no era
nada comparado
con poder
sentir.
Que sí.
Que has
vuelto.
Te han
tenido otros cuerpos
y a mí me
han tenido tantas manos…
Has mirado a
otras a los ojos,
yo sigo sin
poder mirar a nadie.
No puedes
volver de repente,
no puedes
hacerme recordar
lo bonito
que fue
ni hacerme
pensar
lo bonito
que puede ser.
Que no.
Que no te
dejo volver.
Soy débil
desde que te
conocí,
aunque
siempre me mostré fuerte.
Soy un
desastre
desde que tú
no ordenas mi vida,
aunque he
aprendido a vivir con mi desorden.
Mi cabeza
siempre me cuestiona.
Dice que no,
que no soy
capaz de olvidarte,
que vaya por
el camino fácil.
Pero no.
No me gusta
correr,
no me gusta
equivocarme.
“Si amas algo, déjalo libre,
si regresa es tuyo,
sí no, nunca lo fue".
No hay comentarios:
Publicar un comentario