miércoles, 26 de febrero de 2014

Bajo la mirada de un gato

Son las cinco de la mañana y te he tenido aquí, a mi lado y despacio. Sin espacios, sin aliento y con orgasmos. Entre las sábanas de esa cama que ha presenciado tanto. Amor, creo que ese pequeño peluche sabe algo. Elimínalo, como me eliminaste a mi el miedo, como me quitaste a mi las dudas, a bocados.

Me trataste con tal delicadeza, como si me fuese a romper, a pedazos. En el kilómetro cero en el que cayeron mis bragas y caí yo sobre la cama. Como me miraste, desafiante y dijiste "vamos a correr, a ver quien se corre antes". 

Lo mejor de la noche fue caer de agotamiento, que tú te rindieses y que ese puto gato nos mirase, con tanta envidia, que en vez de besarme a mi, lo acariciaste a él. Cabrón, se estaba riendo de mi. Lo tenías entre tus brazos, pero yo te tenía entre los míos. 

Entonces desperté y todo había sido un puto sueño. Llegó la realidad, tan hija de puta como siempre. Creo que voy a dormir, necesito tener mi dosis diaria de ti. Aunque de sueños no se viva, prefiero morir teniéndote a ti.


viernes, 14 de febrero de 2014

¿Suena bonito verdad?

Te estás convirtiendo en mi falta de sueño, 
de hambre y de conocimiento. 
Estoy volviéndome loca, 
por momentos, 
por ti.
Desvarió en busca de algo de ti 
que no me haga perder la cabeza, 
defectos o simplemente falta de virtudes 
que me devuelvan la cordura
o parte de ella, 
de la que tú me has quitado.
Cuento los días, las horas que me alejan de ti, de nosotras. 
No sabes las ganas que tengo de ti, 
-no de película-
sino de vida.
Te podría acusar de ladrona.
Me has robado la coherencia, 
 el poder de pensamiento,
las sonrisas 
y creo que el miedo.
También puedo culpar a la vida por eso mismo. 
Me está robando
todas las noches contigo, 
abrazos por la espalda, 
besos en revancha 
y unos ojos, 
esos ojos.
Te estás convirtiendo en mi debilidad,
una sensación que no sabía que existía
pero ya te has encargado tú,
como de todos mis sueños,
de hacerlos realidad.
Tengo paciencia, 
aunque a veces la pierda contigo. 
Pero también pierdo las bragas 
y la cabeza,
cada vez que me dices te quiero.
"Te quiero" 
¿Suena bonito verdad? 
Suena aún mejor en sus labios, 
en mi piel, 
entre nuestros cuerpos.
Me he perdido, 
no me encuentro, 
no te encuentro.  
Ven. 
Búscame. 
Ayúdame.
Después de todo... me pierden mis ganas de besarte, de tenerte. 
No puedo aguantar más noches sin ti. No puedo verte reír
sin besarte yo después.
Te quiero        
     
       aquí 
        
             conmigo.
Creo que me faltan palabras, pero es que eres tú quien me las quita.
Feliz días de los enamorados, de San Valentín o como queráis llamarlo.  

jueves, 6 de febrero de 2014

Entre curvas

Creo que llego pronto. Creo que me ha faltado una tilde. 

Creo que me he perdido 
entre curvas, 
entre esperas, 
palabras, 
sonrisas, 
voces 
         e incluso 
   
                 acentos. 

Te quiero creer cuando me hablas de tiempo, de sueños. Tú te convertiste en ellos, en los de siempre, esos que pasan por mi mente cuando lo  tendrían que hacer por mi cama.