sábado, 21 de junio de 2014

Mírame



Lo que pasó fue que no pasó. Ese fue el problema.

Te miran de la manera incorrecta y duele, más aun cuando si lo habían hecho antes. Te miraba de esa forma en la que nunca nadie lo había hecho.

Llegó de repente, transformando todo a su paso y creo que tenía complejo de huracán porque las sabanas siempre le estorbaban, siempre teníamos calor.

Te miraba con esos ojos que te hacen perder las bragas, la piel y todo lo que toca, o te toca.

Son sus manos en tu piel, que quemaban. Te podían hacer sentir llegar, a la locura. Y esas mismas, que tapaban su boca a la vez que su sonrisa, cuando se reía, ocultando lo más bonito que habían descubierto nunca.

Pero se fue. Se fue sin decir a donde iba.

martes, 3 de junio de 2014

No soy persona desde que te fuiste...




Sonando como banda sonora
el ruido de las ruedas de tu maleta,
al mismo tiempo que se mueven tus caderas.

Lo confieso.
No te cogí de la mano
porque después la tendría que haber soltado.
No te miré a los ojos
porque no habría tenido el valor suficiente
para después echar la vista atrás.
Ver como te marchabas 
después de hacerme cambiar de idea,
ante la posibilidad de querer a alguien 
que no sea yo misma.

Me has dejado con las ganas
de darte todos los besos 
que se me escaparon antes de irte
-volando-
Te buscaban, 
pero siempre hay algo que sale mal.
En mi caso lo imbécil que fui
al dejarte huir de esa habitación
donde los sueños no se hicieron realidad.
La realidad se hizo sueño,
bajo tu pecho.