Cuando te escribí por primera vez
no sabía que existías,
no sabía tu nombre.
Sabía que algún día llegarías
en forma de vida
y que te quedarías.
No tenía ni idea
de que conseguirías
que te soñase cada noche,
te pensase cada mañana,
te dedicase versos,
los que llevan tu nombre.
No puedo tener un papel en blanco
sin que aparezca tu nombre,
el nuestro.
Que cuando leo una historia de amor,
yo me la imagino contigo.
Para hacerla nuestra,
hacerte conmigo.
Convertirte en las notas
de mi canción preferida,
para poder tocarte,
para poder sentirte
en mi piel
y oírte cada mañana.
Quiero que te tomes mi café
por las mañanas
y yo como venganza,
te tome a ti.
Tienes una voz preciosa. Decir que me ha gustado se queda muy corto. Te animo a que hagas mucho más:)
ResponderEliminarMuchas gracias guapa :)
EliminarHay amores más amargos que el café sin azúcar, no lo olvides.
ResponderEliminarJugando al escondite con las estrellas en http://albordedetucama.blogspot.com.es/
M.