"La mayoría de nosotros nos pasamos el tiempo metidos en un mar de dudas y buscando razones que nos convenzan de que las cosas no van a salir bien".
Tengo miedo a arriesgarme y perder, pero aún sabiendo que existe esa posibilidad quiero jugar.
Siempre tenemos miedo, nos da pánico saltar sin un cinturón de seguridad, sin nadie que nos coja de la mano y nos empuje a hacerlo. Vivimos pensando en el próximo obstáculo que nos pondrá la vida, en apartar las piedras que encontramos en el camino cuando no nos paramos a pensar que podemos andar y no tropezar, porque tenemos habilidad, porque pensamos, a veces de más.
Tenemos miedo de la gente, de sentir, de padecer, de querernos a nosotros mismo y de querer a los demás.
Así es como pasamos nuestro tiempo, preocupándonos de evitar los peligros, cuando nuestro mayor problema somos nosotros mismos.
Y no soy quien para darle consejos a nadie porque fui la primera en odiarme a mí misma y evitar querer a los demás. Soy la primera cobarde que deja escapar lo que quiere y pasa más tiempo durmiendo que enfrentándose a sus miedos.
Pero yo ya me he dado cuenta de lo que quiero de verdad. Yo sé que si no vivo ahora, nadie lo va a hacer por mí. ¿Y tú qué es lo que sabes después de esto?

No hay comentarios:
Publicar un comentario