Nunca creí en el amor a primera vista,
en las declaraciones
o en eso que hacen llamar "amor".
Pero te conocí a ti
y en ese mismo instante
se cayó el cielo,
todo lo que hasta ese momento
quería negar que existiese
y hasta cayó mi puto orgullo
a la misma vez,
que todo lo que llevaba puesto.
Confieso que aún me parece mentira.
Poder mirarte a los ojos,
perderme en ese mar -de ilusiones-
que me confundas y me hagas sentir
que me equivocaba al pensar que nadie
-nunca- sería capaz de hacerme cambiar,
sonreír y enfadar, como si el mundo se partiera,
sin explicación ninguna -sin tus labios-
Te estas convirtiendo en mi droga,
a pesar de que siempre afirmé
que nunca me engancharía a nada
-ni nadie-
Pero llegó tu pelo, tu boca
y no hablemos de tu sonrisa.
No te vayas.
Me ha gustado esto de partir el mundo,
el colchón y las ganas.

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